EyeleadTras dos años de sacar fotos y de cambiar continuamente de objetivos, ahora tengo cinco objetivos con los que trabajo a menudo, mi sensor estaba muy sucio de micro-motas de polvo que una vez en la pantalla eran como grandes puntos que estropeaban más de una toma.
Hasta la fecha lo arreglaba bien en el postproceso con Lightroom o bien con Photoshop, pero como todo tiene un límite y el polvo no lo tiene, la cosa fue a peor y se transformó en algo incontrolable. Tras consultas con amigos y conocidos fotógrafos, llegué a la conclusión que debería de llevar mi Nikon al Servicio Oficial a limpiar, con lo que eso suponía económicamente.
Miré alternativas por Internet, que si líquidos como el isopropílico, que si bastoncillos, la cinta Scotch y su aplicación como buen remedio para quitar las motas de polvo, pero ambos remedios me parecían engorrosos, bien por líquidos o por la complicidad de la cinta. Nada me terminaba de convencer.
Mi sorpresa fue cuando “googleando” me encontré con este producto alemán, sí, alemán. Eyelead SCK-1. Se trata de un bastoncillo con una cabeza rectangular casi en forma de cubo de una especie de silicona sólida “pegajosa” que según presionas en el sensor adhiere en ella las micro motas de polvo ¡La idea no es mala! ¡Sencillo, práctico y original! Cómo no se le ocurrió a alguien antes.
Lo compré, me convenció el sistema, y aún pareciéndome caro para lo que es para un simple bastoncillo con una cabeza de silicona, prefería comprarlo por dos razones: no tener que enviar mi cámara al servicio de Nikon (cuando seguro que ellos lo usarán) y pasar de sistemas complejos y engorrosos. Además de todo ello, no quedarme si la cámara durante un tiempo.
Llega la hora. Me tiembla las manos, miedo, me pongo en ello y presionando firmemente comienzo la limpieza del sensor, se oye un ligero sonido a ventosa cuando retiro el bastoncillo del sensor, sigo con cada parte del sensor, limpiando luego el cabezal en el papelillo autoadhesivo que viene para tal menester. Me sorprende la sencillez, y pienso que si el proceso acaba en una perfectas limpieza, por mucho que cueste ha merecido la pena. Hoy he salido a “afotar” un poco con varios objetivos y ¡voilà! Perfecto.
Y amigos míos, mereció la pena y lo recomiendo.