Mis consejos para fotografiar eventos musicales con poca luz

Si ves mi portafolio, apreciarás que he trabajado con grupos musicales y artistas reconocidos, compartiendo escenario con ellos en diferentes eventos. Mayoritariamente, con cantantes y grupos de rock. Eso significa que, en muchas ocasiones, el entorno es oscuro y existe mucho movimiento por parte de músicos y cantantes. A esto hay que añadir las luminarias, los focos, los efectos especiales, el humo, etc., elementos que complican mucho la toma de fotografías.

Después de mi experiencia haciendo este tipo de trabajos, he creado este pequeño artículo/tutorial para evites algunos de los errores que cometí al principio. Al final, compartiré mi «receta», es decir, la configuración que utilizo cuando me invitan a un evento musical para hacer fotografías. Eso sí, no entiendas que sea una receta universal. Cada cámara, cada escenario y cada actuación son diferentes. Lo que te explico es mi forma personal de trabajar en estas áreas.

2013 - Grupo.es

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El equipo

Normalmente llevo dos objetivos: un gran angular y un 23 mm, que en una cámara APS-C equivale aproximadamente a un 35 mm en formato de película. En mis tiempos, cuando utilizaba Nikon, también llevaba un 50 mm. Ahora, con esos dos objetivos me basta. Los espacios sobre el escenario no suelen ser demasiado amplios: hay cables, amplificadores, instrumentos, equipos y todo tipo de aparatos que dificultan el movimiento.

Dicho esto, recomiendo imperativamente utilizar objetivos luminosos. Tengo varios objetivos fijos de f/2.8 y f/1.4 que son idóneos para este tipo de fotografía, aunque a veces no los utilizo a su máxima apertura.

Yo, personalmente, no utilizo flash. Así que, además, me ahorro tener que llevar todo el equipo de iluminación.

¿RAW o JPG?

Una vez que tienes claro el equipo que vas a llevar, antes de entrar en la técnica hay otra cuestión importante que debes plantearte: ¿en qué formato de imagen vas a trabajar? Muchos defensores del JPG te dirán que no necesitas RAW. Yo lo tengo claro, mi consejo: dispara siempre en RAW. Disparar en RAW es la mejor opción porque después podrás editar las fotografías con mucha más facilidad, manteniendo toda la información disponible y teniendo un control mucho mayor sobre la imagen. Por lo tanto, en un evento musical, para mí es un sí o sí: RAW.

La técnica

Ahora vamos a la técnica. El ISO, velocidad de obturación y apertura son, obviamente, los tres ajustes principales. Pero, al mismo tiempo, esto no responde a todas las dudas. Hay muchos otros factores que intervienen. Vamos a verlo paso a paso.

1. La apertura

Comienzo con la apertura. La apertura no tiene demasiado misterio: necesitamos luz, así que debemos utilizar la máxima apertura posible en función de la iluminación y de los focos que haya sobre el escenario. Si no tengo mucha luz, siempre dejo mis objetivos completamente abiertos. Pero si las condiciones me lo permiten, cierro algunos pasos para ganar profundidad de campo. Lo ideal es buscar el punto dulce del objetivo.

Una buena apertura para mi es f/2.8 y, si las condiciones de luz lo permiten usar f/4. Pero que no te dé miedo utilizar un f/1.4 cuando la situación lo requiera.

2. La velocidad de obturación

La apertura va a condicionar en cierta medida la velocidad de obturación. Para conciertos con mucho movimiento, no recomiendo bajar de 1/250. Si se trata de actuaciones más estáticas, como corales, jazz, soul o folk, puedes bajar hasta 1/125, siempre que seas capaz de estabilizar bien la cámara.

Independientemente de la situación, yo casi siempre tengo la cámara configurada a 1/250. Para mí, esa velocidad es una especie de garantía y seguridad a la hora de realizar la toma. Prefiero sacrificar algo de ISO antes que arriesgarme a obtener una fotografía movida.

3. El ISO

El tercer ajuste, y probablemente el más polémico, es el ISO. Aquí todo depende de tu cámara y de cómo sea capaz de gestionar el ruido. Y claro… También depende de cuánto miedo le tengas al posible ruido digital. Yo trabajo habitualmente con ISO 3200 o 6400 con mi Fuji X-T3. Después, utilizo Capture One o Darktable para editar las fotografías y, si es necesario, compensar el ruido durante el revelado.

Te sorprenderá comprobar que, con cámaras relativamente modernas, no tendrás tanto ruido como probablemente imaginas. El uso de ISOs bajos viene influenciado y arrastrado por los viejos temores al ruido de cámaras viejas. Además, existe una recomendación bastante extendida: es preferible subir el ISO en cámara antes que intentar aumentar demasiado la exposición durante la edición.

Lo normal es que con ISO 3200 tengas suficiente en locales donde exista un foco brillante o una luz frontal sobre la banda. Si tienes más luz, o ves que puedes permitirte reducir el ISO, puedes hacerlo con cuidado. La idea es evitar tocar otros parámetros que sí puedan afectar más al resultado final, especialmente la velocidad de obturación.

El balance de blancos

Hablemos del balance de blancos ¡vaya dolor de cabeza! Luces, focos de colores, efectos, diferentes temperaturas de color… Cada cámara es un mundo y, después, los programas de revelado son otro.

Vamos a ello. Lo primero: desactiva el balance de blancos automático. Te aseguro que puede estropearte muchos de los efectos de las luces del escenario. Mi recomendación es introducir manualmente una temperatura Kelvin en la cámara y dejarla configurada con ese valor.

Pero aquí hay otro problema: cada cámara trabaja de manera diferente con los valores Kelvin. Esto lo he vivido personalmente al pasar de Nikon a Fuji. Ambas trabajan de manera diferente y, al principio, eso me provocó algunos fallos tontos que debería haber previsto.

Por eso, mi recomendación es sencilla: coge tu cámara un día cualquiera y haz pruebas en un espacio interior donde haya focos y efectos de color. Ve variando los valores Kelvin y observa cómo responde la cámara. Es la mejor manera de encontrar ese punto dulce para el color.

Ahora probablemente me dirás: «Pero puedo editarlo después durante el revelado». Sí, por supuesto que puedes. Pero si utilizas una temperatura Kelvin fija que se aproxime al resultado que buscas, podrás editar las fotografías por lotes de una manera mucho más sencilla y con un flujo de trabajo más rápida.

A menudo veo que se recomienda utilizar, por ejemplo, 5260 K, pero, como he comentado, en mi Fuji me funciona mejor otro valor de Kelvin. En Nikon, Canon, Sony o Fuji, los colores base y la interpretación del color son diferentes. Por eso no existe un valor Kelvin universal que funcione exactamente igual en todas las cámaras. Así que como decimos en química: prueba y error.

¿Cómo mide la luz la cámara?

Si no quieres complicarte demasiado y buscas obtener buenos resultados, yo utilizo medición puntual. La medición puntual ayuda a determinar exactamente cuál es el valor de luz de la zona sobre la que estás trabajando: si es demasiado luminosa o demasiado oscura. El fondo no me importa demasiado. Combino esta medición con la prioridad a la apertura, y esa combinación me permite concentrarme en aquello que estoy enfocando mi cámara mientras ella se encarga de ajustar la velocidad de obturación.

El enfoque

Normalmente dejo que la cámara enfoque automáticamente, pero no utilizo enfoque continuo salvo que el músico se mueva mucho. Los cantautores que están delante de un micrófono y prácticamente no se mueven son ideales para utilizar un punto de enfoque único.

Me encanta trabajar de esta manera, aunque eso implique tener que cambiar el punto de enfoque durante el concierto o la actuación. Cuando estoy fotografiando, normalmente tengo el pulgar sobre el pequeño joystick de la Fuji, moviendo el punto de enfoque automático para asegurarme de que estoy capturando el ojo del músico. Cuando cambio de ángulo o se produce un nuevo movimiento, tengo que reajustarlo prácticamente en cada fotografía. Es bastante tedioso. Si utilizas un único punto de enfoque, tienes que cambiarlo continuamente, pero a cambio consigues fotos nítidas cuando trabajas con aperturas grandes.

¿Ráfaga o fotografía única?

Ay, qué dilema. Te aconsejo utilizar fotografía única, pero también disparo en ráfaga en determinadas situaciones. Depende mucho del tipo de evento. No es lo mismo fotografiar un grupo de rock que un grupo de folk. La fotografía única te garantiza un enfoque más preciso. La ráfaga puede ser útil dependiendo de la apertura, el movimiento de los músicos, las luces, los efectos especiales y la situación concreta.

Resumiendo, personalmente, la mayoría de las veces utilizo el modo de disparo de una sola imagen y el enfoque a un punto único. Prefiero volver a enfocar y hacer una fotografía realmente nítida antes que tener muchas imágenes que después no voy a utilizar porque están desenfocadas o bien la profundidad de campo no es que que deseo.

Mi receta con la Fuji X-T3

Ajuste Configuración
Modo Prioridad a la apertura
Apertura Normalmente f/2.8
Velocidad 1/250 s como punto de partida
ISO interior 3200, máximo 6400
ISO mínimo A partir de 1600, según las condiciones
Enfoque AF a un punto
Medición Puntual
Disparo Fotografía única
Ráfaga Cuando hay mucho movimiento
Balance Blancos Kelvin fijo, ajustado previamente
Formato RAW