Entre el “hater” premium y el “fanboy” chino, reflexiones antes de sacar la cartera
Saco este tema a debate porque me sigue llamando la atención el comportamiento humano ante la disposición de compra, sobre todo en lo relativo a la fotografía.
Me explico, cuando leo foros, artículos o influencers de fotografía, me llama la atención cuánta técnica conductista y mercadotecnia hay en todos esos mensajes y comentarios. La fotografía es por naturaleza algo más sencillo de lo que nos quieren hacer ver, tanto sobre sus cámaras como en sus objetivos. Se habla de megapíxeles como si les fuera la vida en ello, del ruido como si fuera una maldición, de la velocidad como si tuviéramos poco estrés en la vida.
Se promociona lo último como lo mejor, sin darnos cuenta de que lo mejor de hoy, en el mercado, será, posiblemente, lo peor o lo menos bueno de mañana. Si tienes una cámara de varios años, casi “eres” un paria, pues los temas fluyen hacia la compra compulsiva, hacia tener siempre más, lo último, la marca, lo más top, ¿y el resultado?
En referencia a los objetivos, parece que si usas los de una determinada marca de primer orden se garantiza una buena foto, y si por economía o decisión más meditada acudes a unos objetivos de segunda liga, por ejemplo, marcas chinas, te dicen o te hacen sentir que estás abocado al desastre fotográfico o a perder la ocasión de tener una foto inolvidable. Porque te “venden” (te asustan) que el momento fotográfico es uno solo, es único, y que no hay vuelta atrás.
Y claro, después de ese bombardeo de información o desinformación, te entra el “miedo” a que tu equipo no sea el adecuado por lo que lees, ves o te dicen esos influencers (Youtube, Instagram, TikTok, etc.). He de afirmar que los veo, porque me gusta analizar esos perfiles psicológicos y su metodología. A veces es hasta divertido ver que clase de títeres aparecen de esas marcas, o que habilidad tienen para vivir de ello y aumentar sus equipos fácilmente.
No critico a quienes dan cursos de fotografía y lo publicitan, sino que hago referencia a quienes promocionan “recomiendan” tal o cual artículo fotográfico sin un criterio objetivo, claro y veraz habiendo vendido su alma al diablo. Por ello, reivindico en cierta manera la libertad de decisión sin influencias tóxicas y el libre pensamiento sin contaminación de redes sociales o de internet, tomando referencias, anotando experiencias y sacando conclusiones propias. Y para eso están muy bien los foros, donde podemos recomendar, comentar, y exponer nuestras experiencias personales sin ser subyugados por los intereses de las marcas.
Dicho esto, y disculpad este tocho de introducción donde planteo una cuestión, una reflexión para todo fotógrafo, no solo amateurs de poca monta como un servidor o amateurs avanzados, sino también profesionales:
¿Es necesario invertir tanto dinero en un equipo de fotografía en los tiempos actuales donde la tecnología ha llegado a límites insospechados?
Recuerdo de joven hacer fotografías en negativo de blanco y negro (o diapositivas) con una simple cámara manual y un fotómetro de selenio. Para mí eran únicas (no eran buenas, evidentemente, pero disfruté y aprendí de ello). Ahora veo exposiciones y libros de grandes fotógrafos desaparecidos donde aparecen fotos de época que no tienen parangón. Fotografías con lentes que quizás tuvieran menos claridad o calidad en su día que las chinas “de supuesta baja gama” pero elaboradas con otra tecnología superior. Se hacían con cámaras que no tenían las velocidades de obturación ni las cualidades, tecnología ni manejabilidad de las de ahora.
Hoy el revelado es digital. Me encanta el revelador digital (Capture One y Darktable) porque te da una oportunidad de una “segunda” creatividad en la edición. Son herramientas muy potentes, con ordenadores muy potentes. Consigues en el postproceso/edición afinar hasta límites insospechados, algo que hace tan solo una década era imposible, especialmente en una fotografía con ciertos “fallos” ópticos, o que necesitaba correcciones. También simplemente como creatividad para obtener un resultado diferente y único, como un pintor cuando dibuja en su lienzo.
Esto me lleva a la conclusión de que si un objetivo de marca china, que ya de por sí, se supone, tiene mejor calidad óptica (a nivel de claridad y nitidez), y tecnología que un “objetivo vintage” recuperado a fecha de hoy en día, es por ende una mala opción. No por esto critico los llamados objetivos vintage, yo tengo uno, por mucho que nos quieran vender lo antiguo como algo purista (“modaTuber”) ¿Pero compar un chino actual con un vintage cuando estos últimos están posiblemente sobrevalorados en en mercado de segunda mano? Son dos sensaciones de uso y resultados, un objetivo económico da un excelente resultado con una buen corrección/edición en el postproceso, si fuera necesario. Y si eso se consigue en el revelado, ¿qué propósito tiene “invertir” mucho más dinero en un objetivo de marca premium cuando tampoco garantiza la foto al cien por cien?
Siempre digo que detrás de una buena foto hay un buen fotógrafo, no un buen equipo fotográfico.
No soy amigo de la IA en cuanto a los procesos digitales de imagen, ni en fotografía. No veo creatividad ahí, solo un prompt. Me he hecho muy mayor y creo que eso me ha llevado por delante, bastante me he reciclado en otras técnicas. Así que prefiero las herramientas de revelado y la creatividad. Pero, respetando a quien le guste la IA y la use, todo esto que anteriormente he comentado se amplifica mucho más. El futuro de la alta tecnología en hardware dentro del mundo de la fotografía puede haber llegado al límite, no hay mucho más que inventar, y seguramente veamos a las grandes marcas de fotografía pasarlo muy mal ante lo que les viene como un horizonte incierto.
¿Es tan necesario gastar miles de euros en equipamiento cuando realmente se puede gastar menos “obteniendo lo mismo”?
Matizo “obteniendo lo mismo” porque casi todas las fotos que veo de compañeros o en otros sitios (Flickr, Instagram, etc) están mayoritariamente sometidas a un postproceso y/o a una edición, más o menos intensa. Y ahí entra nuevamente la habilidad y creatividad del fotógrafo, que personalmente defiendo. Reflexión como ejemplo, si se puede obtener una buena foto con una cámara más veterana en el mercado y/o un objetivo menos top. Porqué cambiar una X100S por una X100VI cuando después posiblemente usarán Darktable (por poner un ejemplo).
Seguro que habrá quién opine que estoy más perdido que un pingüino en el desierto, pero vaya por delante que no soy experto, ni profesional, que tengo objetivos de varias marcas, y vintage, como un servidor. Gracias por haber llegado hasta aquí en la lectura.
¿Te ha gustado este artículo?
Aquí tienes algunos más que podrían interesarte: